viernes, 9 de julio de 2010

¡Actitud!

Alguien dijo que la vida es un 10% lo que nos sucede y un 90% la manera cómo respondemos a ello. Y usted, ¿cómo responde?... ¿Se mantiene sereno y optimista frente a lo que le sucede? ¿O es propenso a la idea de que no hay remedio para la situación o que las cosas no van a mejorar?
El pasaje de Isaías 49:13-18 enseña que muchos responden con una actitud de pesimismo.
Cuando la enfermedad y el dolor se prolongan, la crisis familiar se agudiza y pareciera que no hay salida para resolver el problema económico, muchos piensan así: “Ya no tiene caso que ore o vaya a la iglesia. El Señor se olvidó de mí” (v.14)
Aun conociendo las promesas de Dios de consuelo y restauración, somos propensos a creer en las mentiras del diablo en vez de creer en la verdad de Dios, quien nos dice: “Aunque tu madre se olvide, Yo nunca me olvidaré de ti” (v.15)
El pasaje bíblico se refiere a Sion, el monte sagrado de Jerusalén, que está “esculpido en las manos de Dios”. Esto señala una hermosa verdad espiritual: Los que somos parte de la Iglesia, estamos en las manos del Padre y del Hijo en una posición de absoluta seguridad (Jn 10:28-29). ¿Entonces, por qué usted se siente pesimista? (v.16).
Es increíble la importancia que tiene nuestra actitud hacia la vida. Si usted es pesimista eso va influir en la totalidad de su comportamiento. Usted se sentirá desilusionado con la vida, estará quejándose de todo, tendrá lástima de sí mismo, todo lo verá difícil y no podrá emprender nada para superarse.
En la mayoría de los casos, el pesimista no tiene una causa objetiva, sino subjetiva. Por ejemplo, la expectativa puede ser sombría ante la inflación, la inseguridad ciudadana en la que vivimos, y el peligro de una guerra civil… pero también está el hecho de que la mayoría de nuestros temores nunca se materializan.
La vida está llena de situaciones en las que podemos optar por dos caminos: 1) adoptar una visión pesimista del mundo y desesperarnos, 2) afirmar nuestra fe para superar los conflictos. Como decía Víctor Frankl, psiquiatra judío sobreviviente del campo de concentración de Auschwitz: “La mayor expresión de la libertad es la capacidad que tenemos de elegir cuál será nuestra actitud frente a la vida”.
Usted puede vencer sobre el pesimismo. La respuesta cristiana al pesimismo no es el optimismo, que también es una forma humana de ver las cosas, sino la fe y la confianza en Dios. Ese es el lente con el que debemos ver la vida.
“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”
(Proverbios 23:7)
Dios te bendiga y te de la paz.

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