domingo, 18 de julio de 2010

Fluor, asesino silencioso

Médicos profesionales y científicos han advertido que la fluoración del agua trae peligrosas consecuencias a largo plazo para la salud. Durante más de 50 años, el gobierno de EE.UU. y los medios de comunicación han vendido el flúor como un medio seguro y eficaz para reducir las caries, especialmente en los niños. Sin embargo, el flúor no es una sustancia inocua y benevolente con la que han convencido al público. Diarias dosis de flúor se acumulan en nuestro cuerpo han sido relacionados con Cáncer, diabetes, trastornos de la tiroides y neurológicos, desequilibrios hormonales, enfermedades cardíacas, artritis y osteoporosis.
nunca será suficiente hablar de este tipo de cosas. Hay un montón de gente ahí fuera consumiendo estos venenos, sin la más mínima idea de lo que ocurre en el interior de sus cuerpos, y muchos asumimos la dosis que nos “toca” cada vez que tomamos una cerveza (por poner sólo un ejemplo de una bebida enlatada que ha sido fabricada con agua fluorada).
El flúor está presente en bebidas enlatadas, fórmulas infantiles, pasta de dientes (no todas), sartenes de teflón, alimentos procesados y enlatados y en general productos que hayan sido cocinados con agua fluorada.
hay países en Europa, como Suecia, donde la fluoración está prohibida, desde los años 70 después de un intenso debate público sobre la cuestión. La verdad es que el flúor fue una sustancia química clave para la construcción de la bomba atómica y el Proyecto Manhattan y que era la sustancia química mas peligrosa para la salud para trabajadores y vecinos cercanos a la planta de fabricación del flúor, según información oficial y desclasificada sobre el proyecto Manhattan. La verdad es que la escala global a la que se practica la fluoración del agua no deja pensar en error o negligencia y permite considerar únicamente la posibilidad de plan estratégico.
además de socavar su salud general. Fluorar el agua era una práctica de los nazis para los campos de concentración y que fue copiada por los soviets para controlar a las masas durante años. De hecho, con toda seguridad se sigue practicando esto en la Rusia “democrática” de Putin. El flúor provoca deterioro de los huesos, fluorosis, calcificación de la glándula pineal (clave para nuestro desarrollo espiritual), etc. etc. y desde luego, lo que es claro como el día es que no produce beneficio biológico alguno.

No hay comentarios: